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domingo, 19 de junio de 2011

El impacto sociocultural del fútbol: El origen del Fútbol de Carnaval o Fútbol Medieval. Parte II

En el artículo anterior hablé de los orígenes del Fútbol de Carnaval o Fútbol Medieval, también hice mención de cómo se jugaba y como estaba conformado, en esta segunda parte quiero hacer mención del impacto que tuvo en su época y su derivación.

Aunque ya a principios del siglo IX se practicaba el juego de pelota en Inglaterra. Ésto también se demuestra un relieve del siglo XI de la Catedral de Gloucester, donde aparecen dos hombres tras la disputa de un balón con gran coraje. Empero el registro más antiguo de una actividad con características similares al fútbol moderno data desde el año 1170, de la mano de un texto de William Fitz Stephen, donde explicaba la realización de un juego de pelota y, para lo cual no se utilizaba el término de fútbol, practicado por la juventud londinense. La violencia de estos juegos y la necesidad de que los soldados practicaran la arquería ocasionaron que el Rey Eduardo II de Inglaterra, prohibiera el juego hacia 1314. La pena era de cárcel y la razón el ruido que ocasionaba. A partir de entonces y, como eran muy populares, los juegos se continuarían practicando pero de forma ilegal.

Como he citado en reiteradas ocasiones, si el fútbol generó un enorme entusiasmo en la gente común de las islas, ocasionó por otra parte y sin mucho éxito, que las autoridades intervinieran en contra del mismo por las reacciones violentas que generaba. Otra anécdota data de la “Guerra de los Cien Años” que se libró entre Francia e Inglaterra (1337 a 1453)  y es que el fútbol no era bien visto en la Corte. De ahí que Eduardo III, Ricardo II, Enrique IV y Enrique V, también castigaran a todos sus practicantes ya que privaba a sus súbditos de realizar ejercicios militares más útiles como el tiro con arco, principalmente.

Todos los reyes escoceses del siglo XV se sintieron obligados a censurar y, hasta prohibir, el fútbol. Muy famoso es el decreto que publicó el parlamento que fue convocado por Jaime I en Perth, en 1424. A pesar de todos estos esfuerzos, el amor de luchar por el balón era demasiado profundo para poder ser erradicado. Con la llegada de la dinastía Tudor y Estuardo, estos juegos florecieron de nuevo. En Inglaterra, pese a la influencia del “calcio” practicado por los estados italianos como Florencia y Venecia, era rudo y poco elegante, pero encontró en esa época un seguidor prominente que lo alababa por otras razones diferentes a las de los jugadores: el célebre pedagogo Richard Mulcaster, le adjudicó a este deporte causa en valores educativos positivos, señalando que el fútbol fomentaba la salud y la fuerza. Además, propuso eliminar las brusquedades, limitar el número de participantes por equipo y la incorporación de árbitros más severos.

Hasta esa época la oposición al fútbol por parte de las autoridades, se debía a cuestiones relacionadas con el desorden público. En 1608, por ejemplo, en Manchester se prohibió por la cantidad de ventanas rotas a causa de su práctica. En el transcurso del siglo XVII sumó un nuevo frente de ataque: en los lugares donde comenzó a expandirse el puritanismo, se tildó a los deportes de frívolos en general y la lista la encabezaba el fútbol. De hecho Oliver Cromnwell intentó abatirlo pero con la restauración y el reinado de Carlos II, pronto volvió a retomar su antiguo auge. Se le consideraba además y en primer lugar, como perturbador del descanso dominical y, al igual que el teatro, fuente de ocio y vicios. En esta época se sentaron las bases de la prohibición de los entretenimientos los domingos y la práctica del fútbol pasó a considerarse como un tabú. Permaneció así durante los próximos 300 años.

En 1889, un partido opuso a jóvenes de Mellionec, de Plouay y de Locuon: hubo más de quinientos participantes. En ciertas ocasiones son los hombres casados quienes se enfrentan con los solteros. Para animarlo, todos los habitantes se deslazaban. Antes de las prohibiciones, bajo el antiguo régimen, el clero y la nobleza se implicaban también en estos deportes. Empero a pesar de la  importancia del juego, personas nobles y miembros del clero abandonarán la práctica en el curso del siglo XVIII.

Durante varios siglos, no se registró casi ningún desarrollo en el fútbol. Este deporte prohibido durante 500 años no pudo ser eliminado. Hoy en día se sigue realizando una celebración en la localidad inglesa de Ashbourne, de la tradicional Royal Shrovetide football, donde se practica este deporte. Si bien, los orígenes del fútbol de carnaval son inciertos y por más debates que existan en cuanto al origen de este deporte y sus influencias de los cultos, hay algo que no puede ser refutado, si bien en su aspecto rudimentario nació hace más de mil años, el fútbol tal y como es hoy en día lo conocemos gracias a que tiene su cuna en el Fútbol de Carnaval practicado en las Islas Británicas. Fue muy notable la pasión por el fútbol durante la época isabelina. Coadyuvó a intensificar el entusiasmo local la influencia heredada de la Italia del Renacimiento, especialmente desde Florencia, auque también dicha influencia podía venir desde Venecia y otras ciudades , donde se conocía el juego como “CALCIO” y del cual hablaré posteriormente.

sábado, 18 de junio de 2011

El impacto sociocultural del fútbol: El origen del Fútbol de Carnaval o Fútbol Medieval. Parte I

El país que nos regaló el maravilloso deporte del fútbol y sus reglas es Inglaterra. Y para ello, tengo que decir que el origen del mismo en las Islas Británicas tiene varías teorías. Como ya hice mención en otro artículo, unas teorías apuntan a que fueron los romanos los que llevaron a dichas islas en la modalidad que ellos practicaban: el Harpastum. Otra nos dice que fueron los franceses, quienes aprendiendo de los italianos y, durante las invasiones normandas, lo llevaron a este país. Y es que, como cite cuando hablé del Soule, hay indicios de que en la Galia se practicaba un deporte parecido al fútbol desde épocas inmemorables y que no tenía conexión alguna con el Harpastum Romano. También existe una teoría que defiende el origen anglosajón del juego y para el cual existen algunas leyendas que muestran esas primeras expresiones. Una cuenta que en Kingston-on Thames, y también en Chester, se jugó por vez primera con la cabeza cortada de un príncipe danés derrotado. En Derby, la fecha es incluso anterior al suceso antes mencionado y posterior a una victoria sobre los romanos en el siglo III. De hecho, se estima que el fútbol de carnaval llegó a Inglaterra en el siglo III, como festejos de la caída del Imperio Romano.

También existen otras teorías sobre los motivos de la creación del fútbol de carnaval. Pese a estas versiones, existe una escasa evidencia de que el deporte haya sido practicado en dicha época en Saxon o en el continente. Hay que recordar que algunos investigadores se atreven a sugerir que, fueron ciertas costumbres paganas ligadas a los ritos de fertilidad los que motivaron a estos “primeros futbolistas”. Y es que, como mencioné en el artículo anterior, el esférico simbolizaba al sol, que debía ser “conquistado” para así lograr buenas cosechas. Para ello, el balón era llevado a través de los campos de cultivo evitando que el adversario lo arrebatara. Retomando la hipótesis de su origen continental, la cual nos dice que, mientras en las Islas Británicas y en los primeros siglos, se jugaba aquel tipo de fútbol masivo, en Francia, en especial en Normandia y Bretaña, se jugaba un deporte muy similar. Quizás fue así como los normandos llevaron la lucha por el balón a Inglaterra. El juego que florecería desde el siglo VIII hasta el siglo XIX en las Islas Británicas era practicado en las formas más diversas según el lugar o la región, y que posteriormente se perfeccionaría hasta el fútbol moderno que conocemos hoy en día. Era diferenciado notoriamente en su carácter de las formas conocidas hasta entonces. Además un significado parecido tenían lugar los desafíos entre hombres casados y solteros, tradición que fue conservada en algunos lugares de Inglaterra por varios siglos o hasta entre mujeres casadas y solteras en Inveresk, Escocia, todavía a finales del siglo XVII. Se cuenta que siempre resultaban victoriosas las mujeres casadas, muy probablemente por obligación. Eso hace creer que el fútbol femenino no es tan nuevo como se suele creer.

Se conoce como fútbol del medioevo a los diferentes códigos que se practicaron en la Europa durante la Edad Meda y, particularmente en las Islas Británicas y sus zonas de influencia. El fútbol primitivo no estaba regulado lo que lo hacía más violento y espontáneo, tampoco tenía limitación en el número de participantes. Muchas veces era jugado apasionadamente entre pueblos enteros y pequeñas ciudades, a lo largo de las calles y a campo traviesa; inclusive a través de zarzales, cercados y riachuelos al igual que su contraparte francesa: el Soule. Era demasiado permisible, valía todo, como patear el balón. Sin embargo es muy probable que existieran modalidades que no permitían el uso del pie, por la simple razón del tamaño y del peso del esférico con el que se jugaba. Por aquellos tiempos, el uso de los pies, que se empleaban más bien para frenar al adversario, se decidía siempre según fuera el caso y en el momento acordado durante una competición. Por ejemplo en 1866, se dio un encuentro diputado entre las ciudades de Londres y Sheffield, donde además se acordó entre otras cosas el tiempo en que duraría un encuentro y fue de una hora y media.

En lo concerniente al “fútbol masivo”, es decir sin limitantes en cuanto al número de participantes y sin reglas establecidas de forma estricta pertenece por ejemplo el “Shrovetide Football”. Según un antiguo manual de Workington en la Inglaterra de su época, todo era permitido a fin de llevar el balón a la meta contraria. La única excepción era el asesinato u homicidio fuera de forma voluntaria o involuntariamente. El número de participantes por equipo era generalmente ilimitando, llegando incluso a participar pueblos enteros. Prácticamente era válida cualquier forma de trasladar el balón a la meta contraria, a veces ubicada en el pueblo rival aunque no se permitía asesinar a otra persona. Algunas de sus variantes se continúan practicando en la época previa a la cuaresma, shrovetide en inglés, siendo una de las más conocidas el Ashbourne Shrovetide Football, deporte que practicado en el pueblo inglés de Ashbourne. Los equipos están conformados por personas nacidas a uno y otro lado del río Henmore, y el objetivo del juego es llevar una pelota hasta la meta contraria, un monumento de piedra ubicado en el agua y golpear el balón tres veces contra el mismo.

La terminología de fútbol de carnaval, es para referirse al fútbol tradicional o fútbol medieval inglés y provino de la denominación Shrovetide football. Como parte del Shrovetide inglés, el equivalente al carnaval cristiano practicado en Inglaterra y se realizaba a un día del Fútbol o Football Day, cada año en lo que allí se llamaba Shrove Tuesday o Martes del Panqueque que se celebra el día anterior al inicio de la Cuaresma. Es decir, que éste era coincidente exactamente con el Martes de Carnaval.

Hay que añadir que el fútbol de carnaval o fútbol medieval inglés es un juego tradicional británico aparecido durante la Edad Media, y que, hasta el siglo XIX dio origen a una serie de deportes modernos que comparten en mayor o menor medida el término fútbol. Como posible descendiente directo del soule, se practicó en las Islas Británicas entre los siglos XI y XVIII. De la misma forma que en el soule, cada bando tiene su lugar de marca, en este caso las porterías son ruedas de molino incrustadas ene el centro de unos muros de piedra. Estas están situadas a la orilla del río, separadas por una distancia de tres millas. Los tantos se consiguen golpeando con la pelota la piedra de molino. El balón es pesado y voluminoso lo cual dificulta su manejo. Por eso la lucha se reduce a agarrarlo fuertemente y con el apoyo de los compañeros conducirlo, y esto es lo curioso del juego en esta comarca, a su propia rueda de molino.

En conclusión el fútbol de carnaval era un deporte popular practicado entre facciones o grupos rivales de villas y ciudades, así como entre pueblos y parroquias. Se mencionan desde que se llegó a jugar con la cabeza de un líder danés que gobernaba en esa época, hasta que el fútbol multitudinario era jugado como un ritual no cristiano. Tomaban parte gran cantidad de jugadores y podía haber una distancia de hasta un kilómetro entre las porterías. Se trataba de juegos normalmente violentos y peligroso, y estaba asociados con el carnaval, de ahí su denominación. Algunos de estos juegos sobrevivieron en Inglaterra hasta bien entrado el siglo XX. Una sucesión de edictos reales de reyes ingleses llevó a la supresión del fútbol que estuvo prohibido durante décadas y que lo trataré en la segunda parte de este artículo. Finalmente, estos deportes tienen antiguos antecedentes en juegos poco estructurados y comenzaron a tomar forma moderna en Gran Bretaña durante el siglo XIX, a partir de la separación del rugby y del fútbol. Además todo era permitido con la salvedad del homicidio voluntario o involuntario.

El impacto sociocultural del fútbol: El Soule un juego popular pero violento

El Soule era un juego de pelota, el cual se practicaba en la Edad Media, a través de los prados, los bosques, landas y hasta las villas o estanques. Fue un juego de balón propio de Francia y muy popular sobretodo en las provincias de Bretaña, Normandía y Picardía. Era muy parecido al Hurling over country inglés y fue prohibido en cuantiosas ocasiones por su extrema violencia a pesar de que hacia el siglo XI, era jugado por todas las clases sociales. Por ejemplo, en Francia llegó a prohibirse en 1319 por el rey Felipe V y en 1369 por Carlos V. Su objetivo principal era devolver el balón en el lugar indicado, el fogón de una casa por ejemplo. Algunas veces, se tenía que mojar la pelota en una fuente antes de alojarla en la ceniza. El juego consistía en una galopada inmensa entrecortada de peleas, mejor conocidas como scroumages o mêlées, más o menos encarnizadas. La pelota estaba fabricada de cuero, una vejiga de cerdo llena de heno o hasta una pelota de tela o de madera. La medida del balón era variante y se podía hacer pasar entre postes o hasta en un arco.

No existía la necesidad de estadios ya que este deporte se practicaba en plena naturaleza. Las parroquias no estaban en condiciones de construir un local o dedicarles un terreno de juego específico. Las reglas eran muy fluctuantes y generalmente las autoridades estaban en contra de la práctica de estos deportes. Empero, se puede señalar ciertos puntos comunes como la inauguración del juego, ya que la salida de la pelota se realizaba en un lugar fijo que podía ser el cementerio, una plaza, una ventana, el castillo o hasta en un prado. La distancia entre las metas distaba en ocasiones kilómetros y no existían prácticamente reglas ya que todo valía, eso hacía que un rasgo del mismo fuera la violencia. Las fechas para su celebración solían ser a inicios del año, generalmente antes de la siembra, aunque los “souleurs” no respetaban gran cosa.

Uno de los documentos más antiguos concerniente a este deporte, es la ordenanza del rey Carlos V de Francia, decretada el 3 de abril de 1365, y en la cual se precisa “que no puede figurar entre los juegos que sirven el ejercicio del cuerpo”. En 1440, otra interdicción fue hecha por el obispo de Tréguier en la cual se precisa que este juego ya era practicado desde hacía muchísimo tiempo y además amenazaba a los jugadores con la excomunión y 100 sueldos de multa por practicarlo. Lo anterior demuestra que la práctica del soule era muy apreciada en aquella época y era necesario la inspiración del miedo para darle fin al mismo. Sin embargo, ello no interrumpió el encarnizamiento de los souleurs. Los juegos tradicionales, bajo el régimen antiguo, atraían a mucha gente, por ejemplo en Auray, un juego de soule confrontó a 16 parroquias.

Este deporte, generalmente se organizaba con motivo de alguna fiesta patronal y, para formar los equipos, se enfrentaban entre sí los habitantes de poblaciones distintas o incluso un juego entre casados contra solteros. Era un deporte muy común entre el pueblo aunque hay constancia de que algunos reyes y nobles también lo llegaron a practicar. Los miembros del clero podían también participar o por lo menos lanzar la Soule al principio. La práctica de este deporte inició su decadencia durante el siglo XVIII, sin embargo, en determinados lugares de Francia e incluso Inglaterra, se mantuvo hasta el siglo XIX. Al Soule se le considera como predecesor del rugby y del fútbol. Aunque, no cabe la menor duda de que el Soule es un juego que tiene como antepasado al Harpastum romano, existe la posible creencia entre algunos historiadores franceses de que también deriva de un rito mágico o religioso celta que tiene su origen en la palabra celta heaul, cuyo significado es sol. Y es que algunos investigadores aseveran que, además del impulso natural de demostrar fuerza y habilidad, en muchos casos fueron ciertas costumbres paganas, como las que se relacionan a los ritos de fertilidad, los que motivaron a estos “primeros deportistas”. El esférico simbolizaba al sol, el cual debía ser conquistado para lograr buenas cosechas. Ésto era posible al llevar el balón a través del campo sobre los cultivos y, para ello debía de esquivarse a los oponentes y así evitar que lo arrebataran.

En resumen, el Soule fue un deporte extremadamente violento lo cual hizo que se le prohibiera en varias ocasiones. Se practicaba estacionalmente entre distintos pueblos y era muy popular a tal grado que la intimidación no hizo mella para que se dejara de jugar. La próxima semana veremos su derivación en el fútbol de Carnaval de las Islas Británicas que además constará de dos capítulos.